En 1903 publica Soledades,
ampliada posteriormente en 1907 con el título Soledades, Galerías y otros
poemas. Esta obra es fundamentalmente modernista y, dentro de los temas de este
movimiento, intimista y neorromántica. El Simbolismo está omnipresente para
representar los estados de ánimo y las obsesiones del autor.
Su gran obra, Campos de
Castilla, llegó en 1912, ampliada posteriormente en 1917. Además de los
temas comentados, aparece el tema de Castilla, el sentimiento del poeta
asociado al paisaje, la crítica a la “España de charanga y pandereta”, la
esperanza en la juventud como elemento impulsor frente al atraso y la pobreza.
Estos temas han motivado la inclusión del autor dentro de los autores del 98,
puesto que los intereses y las preocupaciones de todos ellos eran coincidentes.
Además de lo citado, el libro incluye unos cuantos poemas dedicados al recuerdo
de Leonor, los “Proverbios y cantares” (composiciones breves de tema popular y
seudofilosófico) y el largo romance “La tierra de Alvargonzález”. Esta obra no
abandona completamente el Modernismo, a pesar de que incluye los poemas más
conocidos de Antonio Machado.
Nuevas canciones
(1924) recoge poemas escritos en Baeza y Segovia. En este libro adopta los
metros cortos populares, la copla tradicional y los recursos expresivos del
cante jondo. Aparecen de nuevo los “Proverbios y cantares”, pero en este caso
más depurados, sin elementos descriptivos.
La poesía que Antonio
Machado escribió posteriormente es escasa y de menor calidad que la anterior. Destacamos
“Canciones a Guiomar”, dedicadas a un nuevo amor.
EJERCICIOS
